jueves, 12 de octubre de 2023

Cómo me cuesta escribir ésto, cuánta vergüenza, qué inenarrable tristeza: me han abandonado. Tres palabras horribles, crueles, tremendo poder el del lenguaje, qué síntesis. Quince letras que informan de un dolor intransferible y tenaz. Que delinean los confines de una desesperación cuyo núcleo se habita, exiliado de mis congéneres, segregado no por geografías, sino en virtud de desamores y calculados desprecios.

Horrible es quedarse sólo e ir llenándose de pena, en mitad del conglomerado humano, arrastrado por interacciones urbanas que nunca son propias, testigo de circunstancias aleatorias y ajenas. Como una hoja moribunda en medio de un vendaval anónimo una tarde de invierno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario